El próximo 20 de febrero de 2026, a las 18:00 horas, el Centro Cultural San Pablo abrirá sus puertas a “Mauricio Cervantes. Geografías líquidas”, una exposición que reúne cuarenta piezas entre pintura, escultura e instalación.
La muestra ocupa el antiguo refectorio, la crujía y el pabellón del recinto, y propone un recorrido por las geografías que habitamos —físicas y simbólicas— a través de materiales que remiten a lo natural y primigenio: tierra cruda, fibras vegetales, encáustica, metal y pigmentos intensos.
En las series “Geografías líquidas” y “Tatuajes de agua”, el artista despliega superficies recorridas por líneas sinuosas que evocan ríos, cartografías y memorias en movimiento. Morados, magentas, ocres y verdes se expanden en composiciones donde la materia adquiere un protagonismo casi tectónico. La crítica Laura Pomeranz señala que en estas piezas los ámbitos humano y cósmico se entrelazan en un juego de gestos libres y expansivos.
La exposición también integra obras de la colección “La tierra es cruda… y sin embargo se mueve”, donde estructuras metálicas conviven con tierra apisonada, placas de cemento y fibras de maguey. Son esculturas de bajo impacto ambiental que reinterpretan sistemas constructivos de la arquitectura vernácula, proponiendo una reflexión sobre el tránsito entre lo rural y lo urbano.En piezas como “Mitra”, de la serie Memoria de un hermenauta (2009), el recorrido culmina en una metáfora del viaje como origen: la materia se transforma y, con ella, la mirada del espectador.
La exposición irá acompañada de un programa académico y una conferencia de clausura impartida por el propio artista. Con esta muestra, el Centro Cultural San Pablo suma a su agenda una propuesta que invita a repensar nuestra relación con el territorio, la memoria y la permanencia en tiempos de cambio.

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